A Revolução Verde resultou de uma dependência da agricultura em relação à indústria e às corporações, e dependência do agricultor em relação à ciência e à indústria. Mas apesar de tudo não se pode deixar de ressaltar que campo e cidade são interdependentes. Esta interdependência está apresentada na opção:
Observe o esquema abaixo.
Terra em transe
1 Desenho esquemático de um escorregamento, com a
indicação dos elementos que o constituem.
(Fonte:ABNT)
2 Corrida de lama, com a indicação dos elementos que
o constituem. (Fonte: Skinner & Porter (2003)
O papel dos elementos climáticos nos
deslizamentos de encostas no Rio de Janeiro está
explicado na opção:
Até onde se sabe, os antigos gregos foram os autores das primeiras experiências de democracia que prosperaram, destacando-se, dentre essas, a da cidade-estado, de Atenas. Hoje, no entanto, fala-se em democracia a todo instante, dando por suposto que essa é a forma de governo mais “óbvia” e “normal”. Um princípio da democracia ateniense é:
O Liberalismo que predomina como ideologia a partir do século XIX, tendo importante papel no avanço do processo da Revolução Industrial, caracteriza-se:
Ao elaborar a sua primeira Constituição, Cuba incluiu no texto final a Emenda Platt. Com essa emenda, Cuba:
Adolf Hitler tentou um golpe nos dias 8 e 9 de novembro de 1923, em Munique - O Putch da Cervejaria. Com relação a esse movimento, são corretas as afirmativas abaixo, EXCETO:
Em 1955, os partidos políticos PSD e PTB uniram-se e lançaram Juscelino Kubitschek à presidência e João Goulart à vice-presidência. JK e Jango venceram Juarez Távora e Milton Campos, candidatos da UDN. A identificação com o espírito getulista lhes garantiu a vitória nas eleições. Esta vitória incomodou profundamente à direita conservadora. Conspirações passaram a fazer parte das reuniões dos derrotados. Com relação à crise política que caracterizou o período, é correto afirmar que:
Parte I: Conhecimentos Específicos
Texto 1
Los estudios de lengua española en Brasil
(...) es posible afirmar que gran parte de los trabajos sobre el español en Brasil se han apoyado —más que
sobre teorías— sobre creencias raramente cuestionadas, lo que en los términos de Bosi (1995) sería lo
mismo que decir ideologías, o sea, predefiniciones, presunciones, prejuicios de varios tipos acerca del
carácter de esa lengua y de sus relaciones con la que por aquí se habla. La principal de esas creencias: la
gran semejanza entre el español y el portugués. El gran problema que provoca: unas pocas dificultades muy
particulares para la comprensión y también para la enseñanza, una preocupación legítima y permanente
entre los que nos dedicamos al estudio de una lengua que, en nuestro espacio, es peligrosamente
extranjera.
(...) Antenor Nascentes —autor, como ya anticipamos, en los años treinta, de la primera Gramática da
língua espanhola para uso de los brasileños, cuya base teórica se puede decir que es compatible con su
tiempo y servirá de soporte al primer manual para la enseñanza de esa lengua en este país, el de Idel
Becker (1945)— se apoya en el presupuesto, un lugar común nunca efectivamente discutido, de que el
español, ―como toda a gente sabe‖, se parece muchísimo al portugués. Dicho esto, resulta sencillo concluir
que, en general, el español les resulta fácil a los lusohablantes y pasar a centrarse en la peculiaridad de sus
dificultades. Esto es lo que hace crucial detectar lo que efectivamente existe de diferente entre las dos
lenguas. La necesidad y el deseo imperiosos de discriminar, sobre todo en el léxico, lo que no es fácilmente
discriminable, de encontrar la diferencia entre dos ―cosas‖ tan supuestamente semejantes, funciona como
refuerzo de esa práctica que veremos reproducirse a lo largo de décadas y décadas. Y más aún cuando lo
que se toma como base de los análisis es esa lengua imaginaria y homogénea (¿estándar?): la lengua
imaginaria del sistema, vehiculada como ―la‖ lengua por las gramáticas normativas y por muchos manuales
de enseñanza. En el fondo siempre se trabaja con el implícito de que una de las dos lenguas —el portugués
y el español— es simplemente una versión posible, mejor o peor según quien la mire, de la otra, lo que una
de ellas podría ser, aunque no lo es.
(...) No obstante los avances en los modelos teóricos para la interpretación y el análisis de la lengua y de su
proceso de adquisición; no obstante la relativización del peso de la semejanza o de la diferencia sobre los
procesos de aprendizaje, en los cuales los estudiantes más bien construyen la diferencia, su diferencia, y no
se pautan necesariamente por la diferencia objetivable; no obstante los avances en el propio campo de los
estudios contrastivos, hechos en otros niveles; no obstante los avances en la reflexión sobre los distintos y
complejos papeles que ejerce la lengua materna sobre el aprendizaje de otras lenguas, los estudios sobre el
español en Brasil durante mucho tiempo fueron quedando como congelados en el modelo del contraste más
ingenuo y superficial, término a término. Y así se privilegia el enfoque de las diferencias más evidentes,
justamente aquellas que se prestarían a equívocos —―embarazada‖, ―exquisito‖, los empleos de ―para‖,
etc.— y que se consideran problemáticas para la enseñanza porque supuestamente producen
transferencias/interferencias que, desde esta perspectiva, se ven como un fenómeno de reproducción literal
de formas, una a una, y de significados de la L1 en la L2.
(...) Pocas veces se considera lo que está por detrás de la superficial semejanza de las formas, la ilusión de
comprensión que produce la semejanza formal, eso mismo que hace que se multipliquen, como dice Revuz
(1998), los diálogos entre sordos y las situaciones grotescas en las que, según la autora, no se comprende
lo suficiente para comprender que no se comprende. Con frecuencia se elimina el peso de la historia sobre
la lengua y los discursos y se cae en la ilusión de las equivalencias y de la relación directa entre la lengua
—esa especie de stock de vocablos y construcciones, como apunta Celada— y la realidad, siempre la
misma. Reiteradamente se vuelcan las miradas sobre la gran metonimia de la dificultad del español para los
hablantes del portugués: los falsos amigos; y sobre un fantasma nunca totalmente definido ni descrito: el
portuñol, ese eterno desconocido siempre rechazado que no hemos terminado de comprender.
(CELADA, M. T.; GONZÁLEZ, N. M. Los estudios de lengua española en Brasil. Anuario Brasileño de Estudios
Hispánicos. Brasília-DF, v.X, Suplemento ―El hispanismo en Brasil‖, p. 35-58, 2001.)
Según el texto, es posible afirmar que la lengua estándar:
Cuadro 3 – transcripción: "El aparato digestivo del hombre comprende: La boca, la faringe, el esófago, el estómago (…)"
La tira coloca en evidencia metodología(s ) de enseñanza que se caracteriza(n ) por todas las
afirmaciones siguientes, EXCEPTO:
Tomando como base los PCNs, se puede apuntar que se espera que el alumno aprenda, EXCEPTO a:
Desde un enfoque intercultural y discursivo de enseñanza de E/LE, la utilización del texto de arriba se
considera:
As questões 03 a 05 referem-se ao Texto 1.
Texto 1
“John Reed was a schoolboy of fourteen years old;
four years older than I, for I was but ten: large and
stout for his age, with a dingy and unwholesome
skin; thick lineaments in a spacious visage, heavy
limbs and large extremities. He gorged himself
habitually at table, which made him bilious, and
gave him a dim and bleared eye and flabby cheeks.
He ought now to have been at school; but his mama
had taken him home for a month or two, „on account
of his delicate health.‟ Mr. Miles, the master,
affirmed that he would do very well if he had fewer
cakes and sweetmeats sent him from home; but the
mother‟s heart turned from an opinion so harsh, and
inclined rather to the more refined idea that John‟s
sallowness was owing to over-application and,
perhaps, to pining after home. John had not much
affection for his mother and sisters, and an antipathy
to me. He bullied and punished me; not two or three
times in the week, nor once or twice in the day, but
continually: every nerve I had feared him, and every
morsel of flesh in my bones shrank when he came
near. There were moments when I was bewildered
by the terror he inspired, because I had no appeal
whatever against either his menaces or his
inflictions; the servants did not like to offend their
young master by taking my part against him, and
Mrs. Reed was blind and deaf on the subject: she
never saw him strike or heard him abuse me,
though he did both now and then in her very
presence, more frequently, however, behind her
back."
(Extract from http://www.planetpdf.com/planetpdf/pdfs/free_ebooks/jane_eyre_nt.pdf
Accessed on 20 April 2016.)
In the fragment, “He gorged himself habitually at table, which made him bilious, and gave him a dim and bleared eye and flabby cheeks…”, the underlined term can be best replaced by:
A questão 11 refere-se ao Texto 3.
Texto 3
Why teach reading?
There are many reasons why getting students to
read English texts is an Important part of the
teacher‟s job. In the first place, many of them want
to be able to read texts in English either for their
careers, for study purposes or simply for pleasure.
Anything we can do to make reading easier for them
must be a good idea.
Reading is useful ___other purposes too: any
exposure to English, (provided students understand
it more or less) is a good thing for language
students. At the very least, some of the language
sticks ___ their minds as part of the process ___
language acquisition, and, if the reading text is,
especially interesting and engaging, acquisition is
likely to be even more successful.
Reading texts also provide good model ____
English writing. When we teach the skill of writing,
we will need to show students models _____ what
we are encouraging them to do.
Reading texts also provide opportunities ______
study language vocabulary, grammar, punctuation,
and the way We construct sentences, paragraphs
and texts. Lastly, good reading texts can introduce
interesting topics, stimulate discussion, excite
imaginative responses and be the springboard
______ well-rounded, fascinating lessons.
Adapted from http://mozva.blogspot.com.br/2014/10/how-toteach-reading-by-jeremy-harmer.html
Accessed on 21 April 2016)
The best sequence of prepositions to fill in the blanks is:
Read the fragment from the news below:
a.“Donald Trump will change Republican party rules
to make the nomination process more uniform if
he becomes the GOP presidential candidate..." The
Guardian (Extracted from http://www.theguardian.com/usnews/2016/apr/21/trump-to-change-nomination-
rules-if-he-becomes-gop-nominee-ben-carson-says
Accessed on 23 April
2016)
b.“Izzi Seccombe, the LGA‟s community wellbeing
spokeswoman, said: „We want restaurant owners to
play their part in tackling childhood obesity by
offering families tap water‟." The Guardian (Extracted
from http://www.theguardian.com/society/2016/apr/23/restaurants-told-to-give-all-families-tap-water-to-fight-
childhood-obesity
Accessed on 23 April 2016)
c.“During the trial, the jury asked to be shown round
the „House of Horrors‟ – for once the cliche seemed
appropriate – where the Wests had carried out most
of their killings. The judge, Mr Justice Mantell, said
that a journalist could accompany them, and mine
was the name picked out of the hat." The Guardian
(Extracted from http://www.theguardian.com/uk-news/2016/
apr/23/duncan-campbell-cops-robbers-and-me Accessed on 23
April 2016)
d.“If we had been sophisticated and calculating we
never would have started." The Guardian (Extracted
from http://www.theguardian.com/stage/2016/apr/23/cloud-gatetaiwan-dance-song-wanderers
Accessed on 23 April 2016)
The sentences underlined are classified,
respectively:
No trecho: “E como ela não crescesse mais, os homens a arrancaram da praça e colocaram outra em seu lugar” (3º parágrafo), o segmento sublinhado expressa um sentido de:
Para fins de apuração do comprometimento ético, o
Decreto nº 1.171/1994 entende por servidor público:
Josué, servidor púbico, foi removido para outro município, devendo exercer nesta nova localidade suas atividades, num prazo mínimo de dez e, no máximo, trinta dias, contados da publicação do ato de remoção. Acerca da figura da remoção, assinale a afirmativa correta.
Correlacione a segunda coluna com os tipos de
indicadores de excelência listados na primeira coluna.

A sequência correta, de cima para baixo, é:
De acordo com a Constituição Federal, em seu Art. 37,
a administração pública direta e indireta de qualquer
dos Poderes da União, dos Estados, do Distrito
Federal e dos Municípios deverá obedecer aos
princípios de:
A avaliação de desempenho não é um fim em si
mesma, mas um instrumento, um meio, uma
ferramenta para melhorar os resultados dos recursos
humanos da organização. A esse respeito, analise os
métodos abaixo.
1) Método das escalas equivalentes.
2) Método da pesquisa de campo.
3) Método dos incidentes críticos.
4) Método da escolha forçada.
5) Método combinatório.
São métodos tradicionais de avaliação de
desempenho, apenas:
Em uma organização, existem vários fluxos
comunicativos. A comunicação que se processa entre
departamentos, seções, serviços, unidades de
negócios é denominada:
O método de arquivamento que separa os documentos
por assunto é denominado:
Em relação aos preceitos estabelecidos pela Lei Federal nº 9784/1999 para a impetração de recursos administrativos, assinale a alternativa correta.
Após a leitura dos textos, responda às questões
que se seguem.
Texto 1
1 No Brasil de hoje, talvez no mundo, parece
haver um duplo fenômeno de proliferação dos
poetas e de diminuição da circulação da poesia (por
exemplo, no debate público e no mercado). Uma
das possíveis explicações para isso é a resistência
que a poesia tem de se tornar um produto mercantil,
ou seja, de se tornar objeto da cultura de massas.
Ao mesmo tempo, numa sociedade de consumo e
laica, parece não haver mais uma função social
para o poeta, substituído por outros personagens. A
poesia, compreendida como a arte de criar poemas,
se tornou anacrônica?
2 Parece-me que a poesia escrita sempre será
– pelo menos em tempo previsível – coisa para
poucas pessoas. É que ela exige muito do seu
leitor. Para ser plenamente apreciado, cada poema
deve ser lido lentamente, em voz baixa ou alta, ou
ainda “aural", como diz o poeta Jacques Roubaud.
Alguns de seus trechos, ou ele inteiro, devem ser
relidos, às vezes mais de uma vez. Há muitas
coisas a serem descobertas num poema, e tudo
nele é sugestivo: os sentidos, as alusões, a
sonoridade, o ritmo, as relações paronomásicas, as
aliterações, as rimas, os assíndetos, as
associações icônicas etc. Todos os componentes
de um poema escrito podem (e devem) ser levados
em conta. Muitos deles são inter-relacionados. Tudo
isso deve ser comparado a outros poemas que o
leitor conheça. E, de preferência, o leitor deve ser
familiarizado com os poemas canônicos. (...) O
leitor deve convocar e deixar que interajam uns com
os outros, até onde não puder mais, todos os
recursos de que dispõe: razão, intelecto,
experiência, cultura, emoção, sensibilidade,
sensualidade, intuição, senso de humor, etc.
3 Sem isso tudo, a leitura do poema não
compensa: é uma chatice. Um quadro pode ser
olhado en passant; um romance, lido à maneira
dinâmica; uma música, ouvida distraidamente; um
filme, uma peça de teatro, um ballet, idem. Um
poema, não. Nada mais entediante do que a leitura
desatenta de um poema. Quanto melhor ele for,
mais faculdades nossas, e em mais alto grau, são
por ele solicitadas e atualizadas. É por isso que
muita gente tem preguiça de ler um poema, e muita
gente jamais o faz. Os que o fazem, porém, sabem
que é precisamente a exigência do poema – a
interação e a atualização das nossas faculdades –
que constitui a recompensa (incomparável) que ele
oferece ao seu leitor. Mas os bons poemas são
raridades. A função do poeta é fazer essas
raridades. Felizmente, elas são anacrônicas, porque
nos fazem experimentar uma temporalidade
inteiramente diferente da temporalidade utilitária em
que passamos a maior parte das nossas vidas.
(CÍCERO, Antônio. In: antoniocicero. Hogspot.com.br/
2008_09_01archive.html (adaptado de uma entrevista).
A proposição em que se nota a inexistência de indicador modal – isto é, de marca linguística destinada a sinalizar a modalidade sob a qual o conteúdo proposicional deve ser interpretado – é:
Após a leitura dos textos, responda às questões
que se seguem.
Texto 1
1 No Brasil de hoje, talvez no mundo, parece
haver um duplo fenômeno de proliferação dos
poetas e de diminuição da circulação da poesia (por
exemplo, no debate público e no mercado). Uma
das possíveis explicações para isso é a resistência
que a poesia tem de se tornar um produto mercantil,
ou seja, de se tornar objeto da cultura de massas.
Ao mesmo tempo, numa sociedade de consumo e
laica, parece não haver mais uma função social
para o poeta, substituído por outros personagens. A
poesia, compreendida como a arte de criar poemas,
se tornou anacrônica?
2 Parece-me que a poesia escrita sempre será
– pelo menos em tempo previsível – coisa para
poucas pessoas. É que ela exige muito do seu
leitor. Para ser plenamente apreciado, cada poema
deve ser lido lentamente, em voz baixa ou alta, ou
ainda “aural", como diz o poeta Jacques Roubaud.
Alguns de seus trechos, ou ele inteiro, devem ser
relidos, às vezes mais de uma vez. Há muitas
coisas a serem descobertas num poema, e tudo
nele é sugestivo: os sentidos, as alusões, a
sonoridade, o ritmo, as relações paronomásicas, as
aliterações, as rimas, os assíndetos, as
associações icônicas etc. Todos os componentes
de um poema escrito podem (e devem) ser levados
em conta. Muitos deles são inter-relacionados. Tudo
isso deve ser comparado a outros poemas que o
leitor conheça. E, de preferência, o leitor deve ser
familiarizado com os poemas canônicos. (...) O
leitor deve convocar e deixar que interajam uns com
os outros, até onde não puder mais, todos os
recursos de que dispõe: razão, intelecto,
experiência, cultura, emoção, sensibilidade,
sensualidade, intuição, senso de humor, etc.
3 Sem isso tudo, a leitura do poema não
compensa: é uma chatice. Um quadro pode ser
olhado en passant; um romance, lido à maneira
dinâmica; uma música, ouvida distraidamente; um
filme, uma peça de teatro, um ballet, idem. Um
poema, não. Nada mais entediante do que a leitura
desatenta de um poema. Quanto melhor ele for,
mais faculdades nossas, e em mais alto grau, são
por ele solicitadas e atualizadas. É por isso que
muita gente tem preguiça de ler um poema, e muita
gente jamais o faz. Os que o fazem, porém, sabem
que é precisamente a exigência do poema – a
interação e a atualização das nossas faculdades –
que constitui a recompensa (incomparável) que ele
oferece ao seu leitor. Mas os bons poemas são
raridades. A função do poeta é fazer essas
raridades. Felizmente, elas são anacrônicas, porque
nos fazem experimentar uma temporalidade
inteiramente diferente da temporalidade utilitária em
que passamos a maior parte das nossas vidas.
(CÍCERO, Antônio. In: antoniocicero. Hogspot.com.br/
2008_09_01archive.html (adaptado de uma entrevista).
A intertextualidade é condição necessária para que um poema possa ser plenamente apreciado – o que o autor, no segundo parágrafo, deixa bastante evidente ao dizer que:
Após a leitura dos textos, responda às questões
que se seguem.
Texto 1
1 No Brasil de hoje, talvez no mundo, parece
haver um duplo fenômeno de proliferação dos
poetas e de diminuição da circulação da poesia (por
exemplo, no debate público e no mercado). Uma
das possíveis explicações para isso é a resistência
que a poesia tem de se tornar um produto mercantil,
ou seja, de se tornar objeto da cultura de massas.
Ao mesmo tempo, numa sociedade de consumo e
laica, parece não haver mais uma função social
para o poeta, substituído por outros personagens. A
poesia, compreendida como a arte de criar poemas,
se tornou anacrônica?
2 Parece-me que a poesia escrita sempre será
– pelo menos em tempo previsível – coisa para
poucas pessoas. É que ela exige muito do seu
leitor. Para ser plenamente apreciado, cada poema
deve ser lido lentamente, em voz baixa ou alta, ou
ainda “aural", como diz o poeta Jacques Roubaud.
Alguns de seus trechos, ou ele inteiro, devem ser
relidos, às vezes mais de uma vez. Há muitas
coisas a serem descobertas num poema, e tudo
nele é sugestivo: os sentidos, as alusões, a
sonoridade, o ritmo, as relações paronomásicas, as
aliterações, as rimas, os assíndetos, as
associações icônicas etc. Todos os componentes
de um poema escrito podem (e devem) ser levados
em conta. Muitos deles são inter-relacionados. Tudo
isso deve ser comparado a outros poemas que o
leitor conheça. E, de preferência, o leitor deve ser
familiarizado com os poemas canônicos. (...) O
leitor deve convocar e deixar que interajam uns com
os outros, até onde não puder mais, todos os
recursos de que dispõe: razão, intelecto,
experiência, cultura, emoção, sensibilidade,
sensualidade, intuição, senso de humor, etc.
3 Sem isso tudo, a leitura do poema não
compensa: é uma chatice. Um quadro pode ser
olhado en passant; um romance, lido à maneira
dinâmica; uma música, ouvida distraidamente; um
filme, uma peça de teatro, um ballet, idem. Um
poema, não. Nada mais entediante do que a leitura
desatenta de um poema. Quanto melhor ele for,
mais faculdades nossas, e em mais alto grau, são
por ele solicitadas e atualizadas. É por isso que
muita gente tem preguiça de ler um poema, e muita
gente jamais o faz. Os que o fazem, porém, sabem
que é precisamente a exigência do poema – a
interação e a atualização das nossas faculdades –
que constitui a recompensa (incomparável) que ele
oferece ao seu leitor. Mas os bons poemas são
raridades. A função do poeta é fazer essas
raridades. Felizmente, elas são anacrônicas, porque
nos fazem experimentar uma temporalidade
inteiramente diferente da temporalidade utilitária em
que passamos a maior parte das nossas vidas.
(CÍCERO, Antônio. In: antoniocicero. Hogspot.com.br/
2008_09_01archive.html (adaptado de uma entrevista).
A palavra em destaque que deriva – como “temporalidade” (§ 3) – de um radical secundário é:
Texto 3
Banzo
Raimundo Correia
Visões que n‟alma o céu do exílio incuba,
Mortais visões! Fuzila o azul infando...
Coleia, basilisco de ouro, ondeando
O Níger... Bramem leões de fulva juba...
Uivam chacais... Ressoa a fera tuba
Dos cafres, pelas grotas retumbando,
E a estralada das árvores, que um bando
De paquidermes colossais derruba...
Como o guaraz nas rubras penas dorme,
Dorme em ninhos de sangue o sol oculto...
Fuma o saibro africano incandescente...
Vai co‟a sombra crescendo o vulto enorme
Do baobá... E cresce n‟alma o vulto
De uma tristeza, imensa, imensamente...
(In: RAMOS, Péricles Eugênio da Silva. Panorama da poesia
brasileira. Rio, Civilização Brasileira, 1959, v. III, p. 90-1.)
Em relação ao poema, pode-se fazer qualquer das afirmações a seguir, EXCETO:
Texto 1
Algum tempo hesitei se devia abrir estas
memórias pelo princípio ou pelo fim, isto é, se poria
em primeiro lugar o meu nascimento ou a minha
morte. Suposto o uso vulgar seja começar pelo
nascimento, duas considerações me levaram a
adotar diferente método: a primeira é que eu não
sou propriamente um autor defunto, mas um
defunto autor, para quem a campa foi outro berço; a
segunda é que o escrito ficaria assim mais galante
e mais novo. Moisés, que também contou a sua
morte, não a pôs no introito, mas no cabo: diferença
radical entre este livro e o Pentateuco.
Dito isto, expirei às duas horas da tarde de
uma sexta-feira do mês de agosto de 1869, na
minha bela chácara de Catumbi. Tinha uns
sessenta e quatro anos, rijos e prósperos, era
solteiro, possuía cerca de trezentos contos e fui
acompanhado ao cemitério por onze amigos. Onze
amigos! Verdade é que não houve cartas nem
anúncios. Acresce que chovia – peneirava – uma
chuvinha miúda, triste e constante, tão constante e
tão triste, que levou um daqueles fiéis da última
hora a intercalar esta engenhosa ideia no discurso
que proferiu à beira de minha cova: – “Vós, que o
conhecestes, meus senhores, vós podeis dizer
comigo que a natureza parece estar chorando a
perda irreparável de um dos mais belos caracteres
que têm honrado a humanidade. Este ar sombrio,
estas gotas do céu, aquelas nuvens escuras que
cobrem o azul como um crepe funéreo, tudo isso é
a dor crua e má que lhe rói à natureza as mais
íntimas entranhas; tudo isso é um sublime louvor ao
nosso ilustre finado".
(ASSIS, Machado de. Memórias póstumas de Brás
Cubas. Rio de Janeiro: Companhia José Aguilar Editora,
1971, volume I, p. 513-514.)
Texto 2
Resolvo-me a contar, depois de muita
hesitação, casos passados há dez anos – e, antes
de começar, digo os motivos por que silenciei e por
que me decido. Não conservo notas: algumas que
tomei foram inutilizadas, e assim, com o decorrer do
tempo, ia-me parecendo cada vez mais difícil,
quase impossível, redigir esta narrativa. Além disso,
julgando a matéria superior às minhas forças,
esperei que outros mais aptos se ocupassem dela.
Não vai aqui falsa modéstia, como adiante se verá.
Também me afligiu a ideia de jogar no papel
criaturas vivas, sem disfarces, com os nomes que
têm no registro civil. Repugnava-me deformá-las,
dar-lhes pseudônimo, fazer do livro uma espécie de
romance; mas teria eu o direito de utilizá-las em
história presumivelmente verdadeira? Que diriam
elas se se vissem impressas, realizando atos
esquecidos, repetindo palavras contestáveis e
obliteradas?
(...) Certos escritores se desculpam de não
haverem forjado coisas excelentes por falta de
liberdade − talvez ingênuo recurso de justificar
inépcia ou preguiça. Liberdade completa ninguém
desfruta: começamos oprimidos pela sintaxe e
acabamos às voltas com a Delegacia de Ordem
Política e Social, mas, nos estreitos limites a que
nos coagem a gramática e a lei, ainda nos podemos
mexer.
(RAMOS, Graciliano. Memórias do cárcere. São Paulo:
Record, 1996, volume I, p. 33-34.)
Observe as afirmativas a seguir, em relação à leitura comparativa dos textos de Machado de Assis e Graciliano Ramos. I Ambos exploram a metalinguagem, ou seja, refletem sobre o próprio ato de escrever. II A narrativa machadiana subverte a lógica da verossimilhança narrativa. III O texto de Graciliano Ramos privilegia a memória individual como única fonte de criação. Das afirmativas acima: